La IA generativa produce contenido nuevo como texto, imágenes, audio o código a partir de patrones aprendidos. La IA predictiva se centra en estimar una categoría, valor o probabilidad, por ejemplo detectar fraude o prever demanda. Un mismo sistema puede combinar componentes generativos y predictivos.
También conviene separar demostraciones de capacidades reales de producción. Latencia, costos, derechos de uso, privacidad y estabilidad pueden importar tanto como la calidad de una muestra.
Las capacidades concretas cambian entre modelos y proveedores. Antes de incorporar una herramienta a un flujo profesional conviene revisar documentación, permisos, privacidad, costos y límites de uso en lugar de asumir que todos los sistemas funcionan igual.