Vender el objeto físico y transferir el copyright son operaciones distintas. En sistemas como el de Estados Unidos, comprar una pintura, fotografía o escultura no entrega automáticamente al comprador los derechos exclusivos de reproducción, adaptación o distribución de copias. WIPO también distingue entre propiedad del soporte y derechos de autor, aunque las reglas concretas varían por país.
Esto significa que un coleccionista puede poseer la obra original mientras el artista conserva derechos sobre reproducciones, publicaciones o licencias, salvo que exista una cesión válida o una excepción legal. También pueden existir derechos morales y derechos de participación en reventa según la jurisdicción.
Para evitar ambigüedades, una factura o contrato puede indicar qué se está vendiendo y si se concede algún uso adicional de imágenes. Cuando hay campañas, merchandising, reproducción comercial o licencias amplias, conviene documentarlo por separado.