La realidad virtual coloca al usuario dentro de un entorno digital mediante dispositivos inmersivos, mientras la realidad aumentada superpone contenido digital sobre el entorno físico. Existen experiencias híbridas y términos como realidad mixta. La diferencia principal está en cuánto del mundo físico sigue siendo parte visible e interactiva de la experiencia.
Para experiencias persistentes, las reglas deben poder mantenerse después del lanzamiento. Economía, inventarios, eventos y contenido requieren herramientas de administración además del código que ve el jugador.
La implementación concreta depende del motor, la plataforma y el modelo de operación. Un concepto útil en diseño no implica que todos los juegos deban aplicarlo ni que produzca el mismo efecto en experiencias diferentes.