Una licencia de uso es una autorización para utilizar una obra bajo condiciones definidas. El titular conserva el copyright y concede a otra persona o empresa determinados permisos, por ejemplo reproducir una ilustración en una campaña, fabricar una cantidad de productos o utilizar una fotografía durante un periodo.
WIPO explica que una licencia puede ser remunerada o no y que permite al titular autorizar usos sin transferir necesariamente la propiedad de los derechos. Un acuerdo puede especificar medios, territorio, duración, exclusividad, número de reproducciones, modificaciones permitidas y forma de crédito.
Para artistas y diseñadores, separar precio de creación y precio de uso evita tratar todos los encargos como si fueran una venta total de derechos. Cuanto mayor sea el alcance comercial de la licencia, más importante es describir exactamente qué se autoriza.