El curador investiga, selecciona, organiza e interpreta obras o materiales dentro de un proyecto expositivo. Puede trabajar con artistas, colecciones, textos, montaje y públicos. La curaduría no se limita a escoger piezas: también construye relaciones entre contenidos, contexto y forma de presentación.
El contexto cultural no se conserva únicamente con imágenes. Textos, testimonios, metadatos, decisiones de montaje y condiciones de presentación pueden ser tan importantes como el objeto o archivo principal.
Las prácticas institucionales cambian según colección, país y tipo de organización. La documentación y los estándares ayudan a preservar contexto, pero las decisiones curatoriales y de conservación siguen requiriendo conocimiento especializado.