Un videojuego independiente se desarrolla fuera de la estructura de grandes editoras o con mayor autonomía creativa y financiera. 'Indie' no define un género ni una escala exacta: puede abarcar desde una persona hasta equipos medianos. Distribución digital y herramientas accesibles han reducido algunas barreras de publicación.
En producción conviene separar la idea de su implementación. Dos motores pueden resolver el mismo concepto con herramientas distintas, y una decisión técnica puede afectar rendimiento, mantenimiento y experiencia del jugador.
La implementación concreta depende del motor, la plataforma y el modelo de operación. Un concepto útil en diseño no implica que todos los juegos deban aplicarlo ni que produzca el mismo efecto en experiencias diferentes.