Una edición limitada fija de antemano el número de ejemplares autorizados de una imagen u obra reproducible. Es habitual numerar cada ejemplar, por ejemplo 3/25, y documentar técnica, tamaño y tiraje. La coherencia del registro es importante porque compradores y archivos necesitan saber cuántos ejemplares existen y cuáles se han vendido.
Para interpretar este tema conviene distinguir precio publicado, precio final, comisiones y costos asociados. También es útil conservar documentos y fechas, porque el contexto de una transacción puede cambiar la forma en que se compara con otra.
En el mercado del arte conviene registrar fechas, documentos y condiciones de cada operación. Los términos pueden variar entre países, galerías y casas de subastas, por lo que una definición general debe leerse junto con el contrato o reglamento aplicable.