La procedencia es el historial documentado de propiedad y circulación de una obra. Facturas, catálogos, etiquetas, certificados, registros de exposiciones y correspondencia pueden ayudar a reconstruirlo. Una procedencia clara puede apoyar atribución, autenticidad, cumplimiento legal y confianza en una transacción, aunque por sí sola no garantiza que una obra sea auténtica.
Para interpretar este tema conviene distinguir precio publicado, precio final, comisiones y costos asociados. También es útil conservar documentos y fechas, porque el contexto de una transacción puede cambiar la forma en que se compara con otra.
En el mercado del arte conviene registrar fechas, documentos y condiciones de cada operación. Los términos pueden variar entre países, galerías y casas de subastas, por lo que una definición general debe leerse junto con el contrato o reglamento aplicable.