MoMA define el arte generativo como arte creado, en parte o completamente, mediante un sistema autónomo o código informático y que con frecuencia utiliza elementos de azar. La característica central no es que una computadora 'haga el arte sola', sino que el artista diseña reglas, parámetros o procesos capaces de producir resultados.
El concepto es anterior al auge reciente de la inteligencia artificial. Artistas han trabajado durante décadas con instrucciones, sistemas, algoritmos, simulaciones y procesos aleatorios. Las herramientas actuales de aprendizaje automático amplían ese campo, pero no convierten toda obra realizada con IA en arte generativo ni todo arte generativo en IA.
Una forma útil de entenderlo es distinguir entre resultado y sistema: en una obra generativa, parte de la práctica artística consiste en diseñar el mecanismo que produce variaciones, estados o comportamientos.